PUBLICADO EN PERIÓDICO DEPORTIVO DE GRAN CANARA «DOBLE PIVOTE» Nº 4

Introducción

Los cambios en el estilo de vida y alimentación han conducido en las últimas décadas a un progresivo aumento en la incidencia de la obesidad constituyendo el principal problema de salud comunitaria al que deberá enfrentarse la sociedad occidental en los próximos años.

El sedentarismo en la obesidad, o incluso en el sobrepeso, incrementa la probabilidad de ser afectado por alguna de las patologías asociadas, englobadas en el concepto de “síndrome metabólico”, siendo alguna de las mas características las que trataremos en este articulo: Diabetes mellitus Tipo 2.

La Diabetes es una enfermedad producida por una alteración del metabolismo, caracterizada por el aumento de glucosa en la sangre, siendo uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares. Se distinguenla Diabetes Tipo 1 o insulinodependiente, en la cual el organismo es incapaz de segregar suficiente insulina y Diabetes Tipo 2, la cual representa el 85-90% de la población diabética que se caracteriza por una resistencia insulínica de los receptores.

El riesgo de sufrir Diabetes mellitus Tipo 2 aumenta con el sedentarismo, la obesidad y la edad.

Adaptaciones al ejercicio físico

Desde hace tiempo se conoce que los sujetos activos tienen menores cifras de insulina en ayunas. Esto sugiere un incremento de la sensibilidad a esta hormona, que aumenta el consuma de glucosa por parte de la célula muscular. Se ha visto como el entrenamiento de resistencia mejora la sensibilidad a la insulina en diabéticos tipo 2.

Prevención, tratamiento y prescripción del entrenamiento           

En la mayor parte de los protocolos de tratamiento de la diabetes, el ejercicio juega un papel fundamental, así como en la prevención ya que la actividad física regular reduce el desarrollo de Diabetes Tipo 2.

Como el ejercicio de moderada intensidad reduce los niveles de glucosa en los pacientes hiperglucémicos con diabetes tipo 2, y la sensibilidad a la insulina se mantiene elevada durante varias horas tras la sesión de entrenamiento, parece razonable pensar que una programación que incluya 4 a 7 sesiones semanales podría reducir las cifras de glucemia.

Como núcleo de la sesión de entrenamiento, éste debe caracterizarse en ejercicios predominantemente aeróbicos, que comprometan grandes grupos musculares, durante unos 30 minutos, en función de la tolerancia del paciente,  en torno al 60-70% de la frecuencia cardiaca máxima del sujeto. Las sesiones deberán comenzar con un calentamiento, con ejercicios aeróbicos de baja intensidad y estiramientos, con una duración de 5 a 10 minutos, que permitan reducir los riesgos de lesiones. Cada sesión debería concluir con unos 5-10 minutos de fase de vuelta a la calma, con objeto de evitar riesgo de complicaciones cardiovasculares como la hipotensión post-ejercicio.

Valoración medica

Como en cualquier otra patología, el sujeto ha de ser estudiado y valorado por su medico haciendo constar la pauta terapéutica y las contraindicaciones existentes. Los diabéticos suelen tener problemas de termorregulación por lo que será importantísimo vigilar la hidratación.

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